Si dos piezas del mismo metal se tocan en el vacío del espacio, pueden fusionarse permanentemente en un proceso llamado soldadura en frío. Sin oxígeno ni contaminantes, no se forma ninguna capa de óxido protectora en las superficies metálicas. Esto permite que los átomos de cada pieza se unan directamente, fusionándolos en una única estructura sólida. También conocida como soldadura en frío en vacío o unión por difusión en estado sólido, el proceso no requiere calor ni fusión. Este fenómeno crea serios desafíos para el diseño de naves espaciales, especialmente para los componentes mecánicos móviles.