Ciudadanos estadounidenses detenidos por ICE alzan la voz: "Me arrastraron fuera y me hicieron un candado en el suelo. Repetí: 'Soy ciudadano. Tengo una identificación.' El agente seguía diciendo: 'Eso no importa'... Cuando estaba dentro de mi celda, escuché llantos, gritos, llanto, súplicas y súplicas. Junto a esa angustia visceral estaban las charlas triviales, las bromas y las risas de los agentes federales."