Cuando estés en transición, no planifiques tu camino hacia adelante. Adelante con los pies de los sentimientos. ¿A dónde quieren ir naturalmente tu energía, atención y curiosidad? ¿Dónde expandes? ¿Dónde cobras vida? Sé una antena. Fíjate qué señales pasan por el filtro y te despiertan.