Tampoco eran inocentes en Kent State. Eran una multitud violenta lanzando piedras y botellas y aullando por sangre. Lo que la izquierda no está entendiendo no es un mártir. Es el control hegemónico de la narrativa que les permitió reescribir a los villanos como héroes. La televisión es un medio de uno a muchos, y puede ser controlado. Internet es de muchos a muchos, y no puede. Internet interpreta la censura como daño y la elude. Y así, la verdad siempre escapa del confinamiento. Los hippies nunca fueron los héroes. Siempre fueron los villanos. Fueron los villanos cuando eran jóvenes, y son los villanos ahora que son viejos. La única diferencia es que ya no creemos en sus mentiras.