El santuario local me permitió recoger tanto como quisiera. Llené dos cubos completos de fruta/nueces de ginkgo. Estos los llevaré a casa, los llenarè de agua y los dejaré durante unos días. Cuando estén blandos, los frotaré con el cepillo tawashi en la parte superior derecha, luego los limpiaré, secaré y estarán listos para comer.