MLK Jr. fue una figura transformadora por muchas razones, pero especialmente relevante para el discurso actual es su negativa a rechazar a Estados Unidos y dividir a los estadounidenses. La exigencia de MLK Jr., expresada en su discurso más famoso, era que Estados Unidos estuviera a la altura de los ideales establecidos en sus documentos fundacionales. Al hacerlo, rechazó muchas voces que insistían en que rechazara a América. Que adoptara la idea de que Estados Unidos y esos documentos fundacionales son ellos mismos corruptos por los defectos de los fundadores y la forma en que se ejecutaban. Que, en cambio, aboga por la ira y la venganza como el único camino hacia la justicia. Esa lucha sigue vigente hoy en día. Hoy hay muchas voces fuertes que insisten en que el único camino a seguir es rechazar los mismos ideales que hacen de América lo que es. Que la única solución es dividir a la gente. Esas voces existen ahora tanto en la izquierda como en la derecha. La única forma de preservar el excepcionalismo estadounidense es rechazar esas voces. Buscar a personas que quieran que Estados Unidos viva sus ideales, no que los rechacen.