Martin Luther King Jr. no soñaba en pequeño—y no esperaba permiso. Entendía algo que la mayoría de la gente aún pasa por alto: una visión sin acción es solo ruido. MLK sabía que el cambio real exige coraje, sacrificio y compromiso incansable. No consuelo. No aplausos. Compromiso. Asumió la responsabilidad de un futuro que quizá nunca llegaría a ver del todo—y se mudó de todos modos. El liderazgo no depende de dónde vienes. Se trata de a dónde estás dispuesto a llegar a pesar de los obstáculos. Hoy no se trata de un día libre. Es como un día después. A tu propósito. Bajo tu responsabilidad. En hacer algo tan grande que te asusta y ayuda a los demás a crecer contigo. Los sueños no funcionan a menos que tú lo hagas. Honra a Martin Luther King Jr. tomando una acción masiva.