DESDE IRÁN: "Una semana después de que participé en las protestas de Niavaran y fui alcanzado por gas lacrimógeno, mi cuerpo aún no ha vuelto a la normalidad. Desde hace una semana, mi tensión arterial está muy alta y mi ritmo cardíaco elevado. Tengo dolor de estómago, dolores de cabeza y mareos. Tras un examen completo en la clínica de Niavaran, el médico dijo que muchas personas han llegado con síntomas similares, y que esto es el efecto de sustancias químicas y no autorizadas disparadas contra personas bajo el nombre de gas lacrimógeno, que alteran el funcionamiento normal del cuerpo."