Las autoridades británicas amenazan con prohibir X porque esta plataforma permite la libertad de expresión. Los gobiernos no deberían usar preocupaciones legítimas sobre la seguridad infantil como pretexto para cerrar o prohibir el debate político en la plaza moderna del pueblo. Los documentos obtenidos por el Comité muestran que las autoridades británicas—como todos los gobiernos—buscan, ante todo, censurar las críticas al gobierno.