Las universidades están a punto de darse cuenta de que llevaban 150 años vendiendo el producto equivocado. Pensaban que vendían conocimiento, y luego la información se volvió gratuita. Cambiaron a vender credenciales, pero ahora las credenciales son solo proxies. En la era post-IA, las universidades que sobrevivan se darán cuenta de que siempre vendieron tres cosas: red, señalización de estado y 4 años de tiempo protegido para convertirse en adultos.