Lo peor de estas habitaciones es la cantidad de tecnología que ha necesitado montarlas, ninguna de las cuales es remotamente útil: cable de altavoces, proyector colgante, pantalla, acondicionador de energía, mandos que no funcionan. Y luego cosas que te faltan, como respaldo para colgar una pantalla o enchufes para el surround. Todo obsoleto en 10 años.