La actitud lúdica y el humor son herramientas de crianza irrazonablemente efectivas. A menudo puedes hacer que tu hijo se lagrie haciendo el tonto. Es como un reinicio del sistema en el tono de la interacción. Lo difícil es simplemente recordar coger la herramienta. (El humor también es increíble para disipar tensiones con los adultos, pero eso requiere más habilidad. No puedes simplemente hacerles cosquillas. ¡Con los niños no tienes que ser gracioso!)