Pues bien, uno de mis correos salió en la reciente filtración de Ledger, y ya me estoy topando con un muro de spam. Por suerte, recibo entregas bajo un alias y no en mi domicilio, así que la seguridad de mi familia no se verá afectada. Esto fue la gota que colmó el vaso. Pedí un Trezor 7. A partir de ahora, no hablaré, apoyaré ni tendré nada que ver con Ledger. La confianza ya estaba debilitada. Ahora está roto más allá de la reparación. Cuidaos ahí fuera, amigos.