Un ataque rápido en Irán no derrocaría al régimen. Si el objetivo es el colapso del régimen, requeriría tiempo, planificación cuidadosa y una secuenciación clara. Cualquier enfoque abordará lo que viene después del ataque, no solo la acción militar en sí. Si el objetivo de EE. UU. es de hecho el cambio de régimen, demandaría mucha más preparación y planificación a largo plazo que una sola operación rápida.