Por qué la Ley CLARITY crea un ganador estructural (y un perdedor estructural) Perspectivas de mercado accionables Por qué este informe es importante Más de 1.000 millones de dólares en ingresos anuales están en juego, una suma significativa en una industria que ya opera con márgenes estrechos. Esto ya no es solo un debate sobre políticas de criptomonedas; afecta directamente a las acciones que cotizan en bolsa y que se mantienen en carteras de acciones institucionales. Si la Ley CLARITY se convierte en ley en su forma actual, es probable que produzca un claro ganador estructural y un claro perdedor estructural. Con la rentabilidad bajo presión y los modelos de negocio estrictamente limitados, la redistribución de ganancias podría ser decisiva. Es poco probable que el lobby bancario de EE. UU. ceda terreno fácilmente, y el resultado final podría marcar el tono para los retornos hasta bien entrado 2026. Los mercados aún no han valorado completamente esta divergencia. Para los inversores posicionados correctamente, la recompensa podría ser sustancial, precisamente porque las implicaciones siguen siendo subestimadas hoy. Más que 'solo' criptomonedas está en juego con la Ley CLARITY. Los traders y gestores de carteras podrían adelantarse a esta configuración estructural ahora: