A veces, tener éxito a una edad temprana no es algo bueno. Ser demasiado arrogante y seguro de uno mismo también es difícil de entender; en realidad, el mundo es un vaivén desordenado. No saber cuál es tu verdadero nivel ni cuánta suerte hay en el éxito. Estoy demasiado ansioso, siempre siento que puedo hacerlo mejor. Un pequeño error me hace querer recuperarlo de inmediato. Cuando estoy ansioso por obtener respuestas, no me doy tiempo a mí mismo ni al mercado.