Pensar en problemas que son difíciles de resolver puede hacerte sentir ansioso, pero no pensar en ellos (y por lo tanto no enfrentarlos) debería hacerte sentir aún más ansioso. Cuando un problema proviene de tu propia falta de talento o habilidad, la mayoría de las personas sienten vergüenza. Supéralo. No puedo enfatizar esto lo suficiente: Reconocer tus debilidades no es lo mismo que rendirse ante ellas. Es el primer paso para superarlas. Los dolores que sientes son "dolores de crecimiento" que pondrán a prueba tu carácter y te recompensarán a medida que los superes. #principleoftheday