Es curioso que gran parte del discurso sobre esto se reduzca a que la gente discuta sobre cuáles eran sus intenciones, porque resulta que ambos lados están totalmente de acuerdo en que sus intenciones, en última instancia, no importan, aunque por razones diferentes. La izquierda porque considera que ICE es ilegal y ilegítimo y cualquier acto en su contra está justificado. Y la derecha porque ve su respuesta a sus acciones como un asunto técnico y no moral.