Aparentemente, nada es más "feminista" que... abolir los deportes femeninos. Un nuevo libro—Open Play: The Case for Feminist Sport—hace precisamente este argumento. Afirma que "el deporte femenino es una herramienta patriarcal utilizada para reforzar continuamente un binario jerárquico de género donde las mujeres son controladas, limitadas y vistas como físicamente inferiores." La única solución, según la autora, es abolir las categorías de sexo en los deportes por completo para "abrir la posibilidad de que el deporte esté impregnado de diferentes valores (por ejemplo, compasión, colaboración) e inclusivo para todos." La autora sostiene que "la creencia generalizada en la supuesta inferioridad física inherente de las mujeres y las diferencias entre el rendimiento atlético de mujeres/hombres no son creadas biológicamente, sino que han sido socialmente construidas a través de un sistema patriarcal." Ella llega a decir que los hombres crearon los deportes femeninos como un "método para mantener la subordinación y el control: una póliza de seguro de que las mujeres nunca vencerán a los hombres." Si las mujeres fueran condicionadas socialmente de la misma manera que los hombres, ella cree que la brecha de rendimiento atlético entre hombres y mujeres desaparecería. Dime de nuevo cómo la psicología feminista de la Pizarra en Blanco no dio lugar a la morfología de la Pizarra en Blanco. Es una descendencia ideológica directa.