La parte más extraña de este clip es ver a Renee Good sonriendo a Ross justo antes de intentar embestirlo con su coche. Brrr. Si no estuviera muerta, creo que estaríamos en territorio de defensa por locura aquí. Desconexión total de la realidad. Una vez más, la cámara corporal dinamita la narrativa del mal policía más alto que nunca. Puedes verlo ser golpeado y oír cómo registra la sorpresa. Y está muy claro que ella le apuntó; esto no fue un accidente mientras intentaba hacer otra cosa. Ningún jurado que haya visto esto va a condenarlo nunca.