He coleccionado miles de obras de arte. He presentado miles en mis redes sociales. He escrito cientos de hilos, publicaciones, enfoques y pequeños momentos de cuidado para los artistas… …y la verdad es que todo podría ser olvidado en unas pocas semanas si me alejara mañana. Y eso no es algo triste, es solo la realidad. Este espacio se mueve rápido. La gente viene y va. Las líneas de tiempo se reinician. Nadie nos debe legado o permanencia. Pero aquí está lo que realmente importa: Cada pequeña interacción. Cada artista que se sintió visto por primera vez. Cada DM que animó a alguien a seguir adelante. Cada pequeño pedazo de energía que ayudó a alguien a creer en su trabajo nuevamente. Cada conexión que creció en una colaboración, una amistad, una nueva dirección. Eso es lo que perdura, incluso si nuestros nombres no lo hacen. Así que no te preocupes por ser recordado. Preocúpate por el impacto que haces mientras estás aquí. Apoya a alguien. Comparte algo que te conmovió. Deja un rastro de generosidad atrás. Esa es la única parte que realmente permanece.