A veces el granjero sueña con volar, mientras que a veces el piloto mira hacia la granja, deseando volver a casa. La verdad es esta: Si la riqueza garantizara la felicidad, los ricos estarían bailando en las calles, pero a menudo son los niños pobres los que hacen eso. Si el poder garantizara la seguridad, los líderes no necesitarían guardaespaldas. Mientras tanto, es la gente sencilla la que duerme tranquilamente por la noche. Si la belleza y la fama pudieran crear amor, las celebridades tendrían matrimonios perfectos. Vive con sencillez. Camina humildemente. Ama profundamente. Ahí es donde comienza una buena vida.